
Mientras yo esté, te voy a aplaudir tan fuerte que no escucharás cuando alguien más no lo haga. ✨
Para mí, esta frase es una de las muestras de amor más claras que existen.
Les contaré cómo esta frase le dio sentido a mis últimos días. Porque hay ocasiones en que no duele que no te aplaudan. Duele que no lo haga quien esperabas.
¿Pero de qué trata esto?. Por si no lo sabían, acabo de terminar mi primer librito digital, lo cual me hace profundamente feliz. Al final de este escrito les comparto dónde pueden adquirirlo. Deseo de corazón que lo disfruten.
Les invito un chocolatito y les cuento mi historia de hoy…
✨ ¿Para qué haces las cosas?
Esta fue la frase que me regresó a mi centro. Y sí, como muchas de las frases importantes en mi vida, fue dicha por mi mamá.
La dijo porque le mencioné que estaba triste, por personas que yo consideraba importantes. Personas de quienes creí que mis sueños, mis logros, mis tristezas y hasta mi felicidad les importaban…
¿Y qué creen? Bueno, la respuesta se las dejo a ustedes.
Sé que soy una soñadora (bastante realista), que siempre cree que todo afuera será lindo. Y sí lo es, sólo que de una manera más real.
En mi caso, hubo varias personas—gracias a Dios, bastantes— que se alegraron, me felicitaron, compraron, se emocionaron o me dieron palabras de aliento que me hicieron muy feliz por mi librito.
Pero… (mi palabra menos favorita). Pero hubo algunas —pocas en realidad— a las que no les importó.
Eran personas importantes para mí. Personas de quienes esperaba que se emocionaran como lo hizo mi amigo, mi prima o ese extraño que compró sin conocerme.
Personas que agradezco también, que me hayan enseñado tanto. Lo principal, recordarme que lo más importante es el objetivo, no el reconocimiento.
Aunque, el punto real aquí, no es si la gente se emocionó o no. El verdadero detalle es:
¿Por qué, si hay varias personas contigo, felices por ti, vas y te enfocas en las que no?
Qué afán, María.
Necesito urgentemente centrar mi atención en lo importante: en la gente que sí. Lo demás no importa.
Volver a lo que importa, como la pregunta de mi mamá:
¿Para qué hiciste las cosas. Para que te aplaudieran o porque te hacía feliz?
Tita tiene una forma muy peculiar de regresarme a la realidad, por cierto.
Lo que me recordó es que escribo porque me gusta, porque me ayuda y porque espero que algún día ayude a alguien más.
Algunas lectoras de mi libro ya me dieron el mejor pago posible. Me han dicho:
“He llorado. Sentí que lo que escribías era para mí. Me sentí acompañada.”
Y yo preocupándome por quien no reaccionó…
Si hoy alguien se sintió acompañada(o), entonces hice lo correcto.
Sé que es difícil decir que no debería importarnos quien no reacciona o a quien no le importa. Es muy difícil.
Pero necesitamos reacomodar lo valioso: los valores y la esencia. Hoy estamos más preocupados por los likes que por sentirnos realmente acompañados. Parece que preferimos el dinero o el reconocimiento antes que la felicidad.
La felicidad es otra cosa, debe venir cargada de paz, tranquilidad y de hacerte sentir respaldado(a). Por ejemplo:
Es estar atorada en un problemón y que tu amiga —la otra María— esté ahí cuando se te complica la existencia. Es Dios usando personas para recordarte que ahí está.
Aunque aquí también quiero ser sincera:
¿Cuántas veces yo tampoco habré reaccioné como el otro esperaba? ¿Cuántas veces no me emocioné lo suficiente para que alguien sintiera que me importaba?
Es que a veces no ponemos atención a lo que importa o quizá sea que no demostramos como el otro quisiera, aunque si lo sintamos, como dice otra frase que escucho seguido:
“Quizá no te ame como tú quieras, pero eso no significa que no te ame de verdad.”
Aquí añadiría algo más:
La forma en que tú me amas no necesariamente me hace sentir amada.
Ahí está la diferencia entre lo humano y lo divino. No es solo amar o querer, es aprender a mirar al otro con verdad y a preocuparnos un poco más por hacerle sentir amado, es ahí donde todo cambiaría.
No se trata de complacer a todo el mundo, eso sería muy desgastante. Se trata de que a esas dos, tres, cinco, diez o las que sean tus personas importantes, les demostremos que estamos. Que el amor existe. Que nosotros podemos ser ese camino que Dios eligió para recordárselos.
Como decía la Madre Teresa de Calcuta:
“Da al mundo lo mejor que tienes, y puede que nunca sea suficiente; da al mundo lo mejor que tienes de todos modos.”
Es que no es entre tú y los demás. Es entre tú y aquello en lo que crees y lo que eres.
Porque si das todo de ti, la vida, en algún momento, te lo devuelve. Y en grande.
Intenta ser el motivo por el que alguien más sonríe.
❤️ Mi felicidad es tan importante como la tuya.
Platicando con alguien cercano, me dijo:
“Tengo algo que contarte, estoy muy feliz, pero será otro día. Hoy lo importante es tu libro.”
Le dije que no. Y respondí:
“Mi felicidad no tiene por qué posponer que me cuentes la tuya. Es tan importante como la mía.”
Solemos centrarnos en el “yo”, como si lo único importante fuera lo que nos pasa. Y sí, es muy importante y así debe serlo… pero no debería ser lo único.
Cualquier religión, creencia o doctrina, que se presuma divina, basa su esencia en el mandamiento de: ama al otro como a ti mismo. Y es así, no más no menos: igual.
Sólo hay que recordar lo importante siempre: primero hay que amarnos mucho para poder amar a los demás de igual manera.
Algo que antes creía, era que podía con todo. Que no necesitaba a nadie. Que era algo así como Hulk: fuerte, resistente… y bastante enojona.
Aseguraba que no requería a nadie más que a mí misma. Y qué equivocada estaba
Al entenderlo, también sé que debo una que otra disculpa. Porque esa “fortaleza” no solo me lastimó un poco a mí, quizá también hizo sentir a alguien más poco querido(a). **
Hoy sé que cuando es compartida la felicidad se suma y el dolor se resta.
Porque así como mi felicidad es tan importante como la tuya, mi dolor no debe invalidar el dolor de los demás.
No somos seres individuales del todo. Somos parte de algo más grande, de un universo maravilloso.
Te comparto otra frase, para reforzar todo esto: Solo podrás llegar más rápido, acompañado llegarás más lejos.
。◕‿◕。
Sé feliz, mucho. Sonríe. Que siempre habrá quien sonría contigo. Y si algunos cercanos no lo hacen, no te preocupes, que la vida pondrá muchos desconocidos que sí.
Nunca dejes de ser buena(o). Aunque los demás no lo sean. Porque no es la historia de ellos: es la tuya.
Ama de verdad, sin miedo ni reclamos, ama, porque es lo que le falta a este mundo y de ahí se desprenderá una vida mejor.
♡
Confía en ti. Confía en los demás. Confía en que al final todo estará bien. Y si hoy no lo está, es porque aún no es el final.
Perdona. Pide perdón.
Cargar rencores es como creer que al tomar veneno el otro se dañará.
Perdonar no es permitir que se repita, es avanzar. Es recobrar la paz, esto entre tú, tu interior y lo divino.
Decía también la Madre Teresa de Calcuta:
“Al final, todo es entre tú y Dios. Nunca ha sido entre tú y ellos de todas formas.”
Ah y antes de irme, no olvides contestar está pregunta, te servirá para enfocarte en lo que realmente importa.
.
¿A cuántas personas sí tienes… y sigues mirando a las que no?
˙❥˙
¿Por qué escribo de esto?
Para recordarme que no todo es aplauso, es intención, amor y verdad.
.
Mi confesión en esta historia es que aún sigo aprendiendo para qué hago las cosas y de muchas otras más. Y eso me hace muy feliz: seguir avanzando y aprendiendo de la gente que amo y que me ama.
Y mientras aprendo, prometo:
si alguien lo está intentando,
si alguien está soñando
y quiere que yo sea parte de ello…
°
Yo voy a aplaudir.
Incluso cuando otros no lo hagan. Especialmente entonces, lo haré más fuerte.
°
Gracias por leerme, compartir, comentar, por ser tan geniales conmigo, por aplaudir fuerte y por ser parte de todo ésto. Mi agradecimiento, cariño y respeto siempre.
Ah y si quieren leer mi primer librito digital aquí lo pueden encontrar 👇🏽
Disfrútalo y permíteme acompañarte…
Con mucho cariño siempre
María 📚❤️🍀🕯️✨
**(No sé si leerás esto. Espero que sí. Y quiero que sepas que deseo, de todo corazón, que algún día puedas disculparme. Tú sabes quién eres.)
Sígueme también en redes sociales 🙏🏽
🩶🤍

















